Guardar silencio puede ser
una muestra de sabiduría y prudencia,
pero también un signo de temor y complicidad.
Cuando callas también hablas de ti mismo.
Cuando callas un secreto,
conozco tu fidelidad de amigo.
Cuando callas tu propio dolor,
conozco tu fortaleza.
Cuando callas ante el dolor ajeno,
conozco tu impotencia y tu respeto.
Cuando callas ante lo imposible,
conozco tu madurez y dominio.
Cuando callas ante la estupide ajena,
conozco tu sabiduría.
Cuando callas ante los fuertes y poderosos,
conozco tu temor y cobardía.
Cuando callas ante lo que ignoras,
conozco tu prudencia.
Cuando callas tus propios méritos,
conozco tu humildad y grandeza.
El silencio es el tiempo donde el sabio medita,
la cárcel de la que huye el necio
y el refugio donde se esconden los cobardes.
Sé tu mismo...
Eres tremenda cielin ;) me encanta lo que escribes aunque me gustaria poder cambiar los sentimientos con los que escribes...pero ya sabes que siempre, SIEMPRE, acaba saliendo el sol!! =)
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